Al día
53
La
Revista
¿
A quién no le gusta el chocola-
te? ¿Y qué decir del vino? Y sin
embargo, pocos se atreven a
combinar los dos placeres a la
vez. Ahora bien, como en todo
placer exquisito que se precie,
hay unas reglas que debemos te-
ner en cuenta.
En primer lugar, es necesario que
sepas que el vino tiene que ser
tan dulce o incluso un poco más
que el chocolate que lo acompa-
ñará. De lo contrario, el sabor (del
vino) podría volverse rápidamen-
te más amargo o ácido y fasti-
diarnos la cata.
Así, el chocolate blanco, que tien-
de a ser más dulce y suave, com-
bina muy bien con un Jerez olo-
roso dulce o un Oporto, mientras
que un vino de la variedad de
uva Pinot Noir o un Merlot ligero
y con menos cuerpo comple-
mentarán a las mil maravillas el
clásico chocolate con leche. Un
Cabernet Sauvignon será la me-
jor opción en todo caso si nos en-
frentamos a un chocolate amar-
go. Y así hasta el infinito. Es
cuestión de probar todas las po-
sibilidades. Pero si no te atreves
a iniciarte en este apasionante
mundo tú sólo, en el mercado
existen los “kits de iniciación”,
cajas de chocolates con sus su-
gerencias de maridaje con vinos.
Puedes encontrarlos en el Club
del Gourmet de El Corte Inglés.
Vino con
chocolate
La cerveza artesanal está fer-
mentando con fuerza en Espa-
ña. Al tiempo que florecen por
todo el país pequeñas factorí-
as que elaboran cerveza de
forma totalmente artesanal,
crece en las preferencias de
determinados consumidores
exigentes el gusto por cerve-
zas importadas de Bélgica,
Alemania o Estados Uni-
dos que ofrecen una ri-
queza de aromas y sa-
bores comparable a un
buen vino. Desde las
cervezas Chimay
elaboradas en las
abadías trapen-
ses hasta las cer-
vezas sin clarificar
de San Francisco
(
Liberty Ale) o la
Brooklyn de Nue-
va York, en Esta-
dos Unidos.
Cerveza artesanal